TIC, familias e interculturalidad: Construyendo comunidades de aprendizaje

Las TIC son herramientas fundamentales en el proceso educativo complejo que implica la formación de todos los agentes de la comunidad educativa para la construcción de la interculturalidad en las organizaciones educativas. Nuestro objetivo es plantear algunas reflexiones conceptuales sobre ello y poner de relieve estrategias prácticas para el desarrollo de comunidades virtuales de aprendizaje con la participación de las familias desde una perspectiva interdisciplinar, intercultural y comunitaria.

Las TIC, herramientas generadoras de interculturalidad

Los cambios sociales y tecnológicos que progresivamente se están produciendo en nuestra sociedad están modificando la fisonomía de los contextos educativos (Sáenz, 2007). En efecto, si bien es cierto que nuestra tierra ha sido siempre plural y heterogénea, el creciente fenómeno de la inmigración está configurando los nuevos escenarios sociales, culturales, y también educativos. De hecho, en los últimos años, nuestras escuelas están acogiendo, cada vez en un mayor número, a alumnos de diversas procedencias culturales. Esta situación tiene una especial relevancia e influencia en el contexto educativo, ya que profundiza en la evidencia de una situación de diversidad del alumnado a todos los niveles (social, cultural, lingüístico, religioso…), que podemos englobar dentro de lo que se ha venido en denominar multiculturalidad en la escuela, esto es, la descripción fiel y objetiva de la existencia de una pluralidad de alumnos de diversas procedencias culturales en espacios educativos comunes (Esteve, 2003). En este marco, podemos hablar de multiculturalidad en la escuela como aquella situación que se constata en la realidad, es decir, aquella que está referida a la existencia de varias culturas en un mismo espacio escolar que las enmarca, pero sin procurar cambios reales desde el punto de vista de la interacción cultural, aunque lógicamente aspiramos a la interculturalidad. En este sentido, podemos decir que lo intercultural hace referencia a una dinámica específica que rompe el cerco del etnocentrismo cultural (Jordán y Castella, 2001). En el ámbito educativo se entiende como una reflexión profunda en torno a las oportunidades que nos ofrece la diversidad cultural como elemento de intercambio fructífero de valores y actitudes, rompiendo prejuicios e iniciando espacios de interrelación e intercambio, creando así lazos e interdependencias entre los grupos culturales diversos que conviven en una misma realidad escolar. Esta nueva situación ha propiciado la emergencia de nuevas realidades más plurales y heterogéneas en la escuela, donde se vislumbra la necesidad de que la interculturalidad sea entendida como una construcción educativa cooperativa, donde todos los agentes educativos se enriquezcan con y en la diversidad cultural.

Por su parte, el Parlamento Europeo y el Consejo de la Unión Europea publicaron ya en el año 2005 una propuesta de recomendaciones sobre las competencias clave para el aprendizaje permanente que proporciona un instrumento de referencia europeo para la puesta en práctica de programas de educación y formación que promuevan la adquisición de las competencias digitales, sociales y ciudadanas. Una de ellas hacía referencia a la diversidad cultural y la interculturalidad, y otra a la competencia digital. En lo referente a la competencia digital, de acuerdo a este documento se plantea que “(…) entraña el uso seguro y crítico de las tecnologías de la sociedad de la información (TSI) para el trabajo, el ocio y la comunicación. Se sustenta en las competencias básicas en materia de TSI: el uso de ordenadores para obtener, evaluar, almacenar, producir, presentar e intercambiar información, y comunicarse y participar en redes de colaboración a través de Internet.” En cuanto a los conocimientos, capacidades y actitudes relacionados con esta competencia, el documento hace referencia a conocimientos instrumentales en el ámbito de las TIC, la capacidad de utilizar las tecnologías digitales en apoyo del pensamiento crítico, la creatividad y la innovación, además de la comprensión de las oportunidades y los riesgos potenciales que ofrecen Internet y la comunicación por medios electrónicos y el conocimiento de los principios legales y éticos por los que debe regirse el uso de estas tecnologías. Asimismo, esta competencia hace referencia al interés por participar en comunidades y redes con fines culturales, sociales, educativos o profesionales (Levy, 2007).

La adquisición de esta competencia supone adquirir las capacidades necesarias para buscar, obtener y tratar la información; evaluar su pertinencia y utilizarla de manera crítica y sistemática, además de producir, presentar y comprender información compleja (Vallejo, 2009). En este punto, según Essomba (2008), es necesario articular procesos de innovación pedagógica que vayan en la línea de promover activamente la participación de todos los agentes educativos en escenarios educativos de diversidad cultural a través de instrumentos creativos, cooperativos e interactivos. Así pues, son ya muchos los centros educativos que consideran que las TIC pueden ser herramientas válidas y efectivas para la construcción de comunidades de aprendizaje que tengan en la interculturalidad y la participación familiar, un pilar básico y emergen de sus diseños y proyectos educativos comunitarios.

Según Valls y otros (2002), la educación del siglo XXI debe generar ambientes apropiados para la producción y transferencia de conocimientos relevantes, competencias genéricas y específicas de cada disciplina y de cada nuevo tipo de aprendizaje. Cada vez más los nuevos modelos de aprendizaje trasladan su protagonismo hacia el estudiante como principal agente de capacitación. Este protagonismo hace que el estudiante tenga que gestionar su propio conocimiento y por tanto se deba preparar para que pueda adquirir una serie de estrategias y competencias, que le permita desarrollarse de manera integral. Esto conlleva un proceso de aprendizaje centrado más en las actividades y no tanto en contenidos que no son funcionales para su futura aplicabilidad en los entornos laborales dinámicos y cambiantes de la sociedad actual.

Teniendo en cuenta los nuevos roles de las TIC en el aprendizaje, no podemos olvidar el contexto tecnológico que nos rodea: la Web 2.0. Este concepto se define como una segunda generación en la historia del desarrollo de tecnología Web basada en comunidades de usuarios y una gama especial de servicios, como las redes sociales, los blogs, los wikis, los chats o los foros, que fomentan la colaboración y el intercambio ágil y eficaz de información entre los usuarios de una comunidad o red social. La Web 2.0 es también denominada web social por el enfoque colaborativo y de construcción social de esta herramienta (O’Reilly, 2005). Así pues, en el dinamismo de una sociedad en constante cambio, es una realidad ineludible que las distancias y espacios culturales conformen nuevos contextos comunes y nuevas realidades que se manifiestan en las aulas debido a la inexorable apertura de fronteras en un mundo en incesante intercambio poblacional de un país a otro (Banks, 2005). Por ello, los nuevos espacios educativos de diversidad cultural y tecnológica demandan a profesionales que traten de solventar los subyacentes retos y no menos dificultades que emergen de la potencialidad de abrir la interculturalidad más allá de las aulas, sino que implica que la escuela, la comunidad educativa en su conjunto, se abra a nuevas posibilidades de interacción y de aprendizaje intercultural. Para Zwierewicz y Pantoja (2004), esto ha de significar que el profesorado vislumbre la necesidad de construir la interculturalidad a través de acciones prácticas y coherentes, y éstas pueden encontrar un sentido tangible en la puesta en práctica de comunidades virtuales de aprendizaje, esto es, profesorado, alumnado y familias conectados, trabajando juntos a través de centros escolares que empleen la Red para intercambiar experiencias, recursos, metodologías, valores, etc. Y, dentro de estos posibles instrumentos para trabajar interculturalidad en la escuela, las WebQuest, los blogs, así como las plataformas virtuales son elementos vertebradores de la aplicación real y práctica de la interculturalidad a través de las TIC en comunidades reales y virtuales de aprendizaje.

La realidad participativa de las familias a través de las TIC: El caso de Andalucía

Para poder proponer una acción efectiva que favorezca la participación de la familia en los centros, hemos de partir de un análisis y reflexión de la realidad. Para ello, es preciso comenzar analizando la evolución social de estas últimas décadas, que pone en evidencia cómo se han generado múltiples formas de relaciones, comunicaciones y convivencia cultural y familiar, y su repercusión en la vida cotidiana escolar. Dicha evolución se ha acompañado de un acrecentamiento de los problemas en los centros escolares, que se pueden circunscribir en alguno de estos puntos: a) la tendencia de las familias a delegar su responsabilidad al profesorado y a los centros educativos, b) el aumento de la población estudiantil perteneciente a otras culturas, c) las demandas de alfabetización científica y tecnológica de la sociedad de la información y d) la necesidad de una educación para el acceso a la información, y la adaptación a las nuevas formas de comunicación y relaciones creadas por la TIC.

Algunas de las reflexiones que emergen de este análisis ponen de relieve que los padres y madres, al no asumir sus funciones educativas primarias, no establecen en el hogar pautas y normas de convivencia, basadas en la comunicación y el diálogo, de manera que los menores las puedan transferir posteriormente a otras situaciones cotidianas, por lo que éstos llegan a los centros sin hábitos básicos de comportamiento, de lo que se desprende la necesidad de formación en competencias parentales para asumir su correspondiente rol educativo. Como se constata en la literatura científica existen variables relativas al contexto familiar (como por ejemplo el estilo de autoridad paterna y de la comunicación), y el escolar que desarrollan problemas de conducta en la adolescencia y manifestaciones de violencia, que alteran la convivencia escolar (Musitu y Otros, 2007), y en cuya prevención influye la interacción que se establece entre el centro y la familia (Díaz-Aguado, 2005).

Para atender el aumento de estudiantes inmigrantes hace falta una nueva concepción de la escuela, y de la planificación del proceso de enseñanza-aprendizaje, con un enfoque interdisciplinar y multicultural de la realidad, que requiere poner en práctica los objetivos de la educación intercultural y trabajar explícitamente el conjunto de valores del curriculum de la no violencia, enseñando a detectar y superar los problemas que a ella conducen (exclusión, racismo, xenofobia, sexismo…) y desarrollar alternativas a dichos comportamientos por medio de la participación democrática, el ejercicio de los derechos humanos y la resolución pacífica de los conflictos (Díaz-Aguado, 2004).

Kiddia (www.kiddia.org).Es ineludible reconocer la necesidad de una alfabetización científica y tecnológica, acorde con la Sociedad del Conocimiento, significa que no basta con saber leer y escribir, sino que es necesario saber interpretar los nuevos códigos comunicativos a través de la imagen y las TIC. El aumento de las nuevas tecnologías en el ámbito familiar, introduce un cambio importante, los menores sobrepasan en saber a los adultos, tienen un mayor conocimiento, destrezas y habilidades tecnológicas que los padres y madres y, cómo no, que algunos docentes. Urge, por tanto, un cambio de concepción de la escuela, una escuela más plural y versátil con una dimensión de apertura intercultural al mundo, que se apoye en otros agentes sociales, como los educadores sociales, mediadores interculturales y mediadores familiares, que se apoye en las grandes posibilidades que ofrecen las TIC, para que ayuden al profesorado en las tareas que van más allá de los contenidos de enseñanzas.

Para favorecer este cambio se han de diseñar propuestas de intervenciones formativas que ayuden a comprender el significado del contexto en el que se desarrollan los menores de hoy, con una inmersión pedagógica en todas las posibilidades que ofrece el actual universo informatizado y virtual, tanto para los docentes, las familias, sea cual sea su origen, como para los demás agentes sociales. Una formación que supere los interrogantes sobre las ventajas o desventajas de las nuevas tecnologías e Internet para centrarse en reflexionar pedagógicamente sobre la diversidad de cambios que introducen en los procesos educativos, los estilos de vida y en las dinámicas interactivas sociales y familiares. El resultado de esta reflexión ha de conducir a que la escuela se formule objetivos realistas que abarcan el presente y el futuro pensando en la preparación del estudiante de hoy para interpretar la realidad del mañana, incardinarse en ella y transformarla. Sin embargo, ésta se siente desbordada para compaginar las funciones de enseñanza y de educación acorde con las necesidades que plantea la sociedad actual (Hernández, Solano y Sánchez, 2007).

La situación apela a un esfuerzo común, con planteamientos más comunitarios, en el que todos los agentes sociales se sientan interpelados, y que la implicación de las familias en la comunidad educativa no se limite a la mera representación formal, o a la celebración de reuniones, sino que es preciso un cambio de la “cultura organizativa de participación” en la vida cotidiana del centro (Bolívar, 2006). La incorporación de las TIC puede aportar modelos innovadores para ofrecer vías de información, y comunicación, y otras formas de participación e implicación de los padres en el centro, sea cual sea su origen y procedencia. En este sentido, la educación intercultural puede impulsar situaciones relacionales y socio-afectivas en los contextos institucionales, familiares y laborales con el fin de compartir costumbres, opiniones y valores abiertos a la cultura de interdependencia (Galliani, 2008).

Plataforma Educativa Helvia (www.juntadeandalucia.es/averroes/helvia/sitio/index. cgi?wid_seccion=2&wid_item=24).¿Qué apoyo normativo e institucional ofrece la administración pública, en este caso andaluza, para contemplar la participación de la familia en las escuelas TIC, acorde con la Sociedad del Conocimiento? Respecto a la adecuación con la Sociedad del conocimiento en la Comunidad Autónoma de Andalucía, el Decreto 72/2003, señala la necesidad de sostener e intensificar los ritmos de convergencia tecnológica con las regiones más avanzadas de nuestro entorno, e impulsar las oportunidades que brinda esta Sociedad del Conocimiento para garantizar la cohesión social y territorial, con el fin de evitar “fracturas digitales” que excluyan de estos avances a colectivos sociales o a partes de nuestro territorio. En este sentido, el objetivo de este decreto es poner las nuevas tecnologías al servicio de toda la ciudadanía andaluza con objeto de lograr una mayor calidad de vida y equilibrio social y territorial.

Es preciso reconocer que la situación para la participación de las familias en los centros es diferente que cuando se promulgó la Ley de Derecho a la Educación, hace más de 25 años. A lo largo de este tiempo, los planteamientos legislativos han tratado de responder a los cambios sociales que se han producido, manifestando una mayor sensibilidad de atención y protección a la familia y a la infancia, al amparo del artículo 39 de la Constitución Española, y de esta manera asegurar la protección integral de los menores y velar por sus derechos. En este sentido, es de interés recoger las medidas que establece el Decreto 25/2007, destinadas a fomentar la prevención de riesgos y la seguridad de los menores en el uso de Internet y TIC, basadas en el artículo 7 de la Ley 1/1998, de los Derechos y la Atención al Menor, en Andalucía, que en relación al acceso a las TIC e Internet, reconoce su gran valor por el potencial educativo, entretenimiento y cultural, que aporta al desarrollo y formación de los menores. El citado decreto establece una serie de medidas y orientaciones que compete a las administraciones y a las familias. Las administraciones públicas han de velar que la publicidad o los programas no atenten los derechos de los menores, no contengan elementos discriminatorios, sexistas, pornográficos o de violencia, de manera que se equilibre: a) los derechos de los menores al acceso a las nuevas tecnologías y b) los elementos de prevención, seguridad y control sobre su uso. Para ello, establece elementos pedagógicos, normas de buen uso de Internet y navegadores adaptados, y también reglas, filtros y otros métodos de seguridad, y la regulación del funcionamiento de las cibersalas. De este modo, conjuga los beneficios que ofrece el empleo de Internet y las TIC y la prevención de los riesgos que puede ocasionar a los menores su utilización indiscriminada.

A las familias corresponde concienciar a los menores del uso adecuado de Internet y las TIC, y el fin que ha de primar es el bienestar del menor, su nivel de desarrollo y la educación en relaciones de igualdad. Las familias han de orientar, educar y acordar con sus hijos e hijas un uso responsable de Internet y las TIC, en aspectos tales como tiempos de utilización, páginas que no se deben visitar o información que no deben proporcionar, con el objetivo de protegerles de mensajes y situaciones perjudiciales.

En este sentido, es importante cuidar el uso que hacen los menores de páginas Web como Facebook, Twitter, Ning, Blogs, etc., que no fueron creadas con fines educativos, aunque podamos beneficiarnos de ellas, y estimular equipos pedagógicos para crear páginas Web educativas que ofrezcan un entorno controlado y seguro para los menores, permitiendo la interacción entre ellos por medio de redes sociales, y que se adapten a las posibilidades que ofrecen actuales tecnologías multimedia, como por ejemplo, el portal infantil de la Junta de Andalucía (www.kiddia.org) que ofrece información, recursos pedagógicos para padres y madres, y juegos infantiles. En este contexto la Escuela TIC 2.0 intenta potenciar los valores de una sociedad donde la competencia digital forma parte de la realidad, y donde el buen uso de las TIC sea una responsabilidad compartida, para la que es necesaria una conexión entre los centros educativos y las familias. Para llevar a cabo el Plan Escuela, TIC 2.0, la familia es un pilar fundamental, ya que se necesita establecer su relación con la escuela por el relevante protagonismo que adquiere en el compromiso digital. Este compromiso surge con motivo de la dotación de un portátil al alumnado, portátil que va y viene de la escuela al hogar, y es considerado un recurso educativo porque permite profundizar y reforzar lo adquirido en el ámbito escolar. De ahí que es de vital relevancia que las familias se responsabilicen de su utilización fuera del horario escolar.

Existen experiencias innovadoras en las que los docentes y las familias se unen para buscar una nueva forma de comunicación creando un blog, espacio de comunicación que se convierte en un medio para favorecer la educación integral de los menores (Luque, Olmos, y Navarro, 2009). Acorde con estas innovaciones son necesarias las acciones que promuevan que todos los implicados se sientan involucrados, y vaya caminado hacia la creación de una comunidad de aprendizaje. Esto significa que el aprendizaje escolar no es tarea exclusiva del profesorado, sino que también depende de la participación conjunta de las familias, las asociaciones del barrio, el voluntariado, etc. El objetivo reside en la utopía de transformar la escuela y su contexto social en el marco de la igualdad, que plantea la Sociedad de la Información, con el fin de que todas las personas tengan la posibilidad de que sus hijos e hijas consigan unos itinerarios educativos exitosos, independientemente de la clase social, minoría étnica o condición socio-cultural de la que provengan (Flecha y Puigvert, 2010).

Comunidades de aprendizaje intercultural

Proyecto e-Culturas (www.e-culturas.org).Ni para el profesorado ni para el alumnado el uso de las TIC es algo novedoso en nuestros días, tampoco pretendemos hacer una reducción conceptual excesivamente simplista concluyendo que las TIC son solamente la Internet (Trenchs, 2001). En las aulas en mayor o menor grado y gracias al buen hacer profesional de los docentes, se han ido integrando las TIC en sus programaciones y procesos de enseñanza-aprendizaje acordes con su aparición y contexto (televisión, vídeo, retroproyectores…). Ahora bien, la educación intercultural reclama instituciones y personas que necesariamente trabajen en red. En comunidades de aprendizaje, lo cual supone todo un conjunto de iniciativas que suponen una transformación de la organización escolar. Y todo ello, en el marco de integración de las TIC que posibilitan dichas acciones con herramientas que promueven la integración y la participación como elementos clave de intercambio y aprendizaje intercultural.

En este sentido, resulta relevante destacar que, en la Comunidad Autónoma de Andalucía, la Consejería de Educación viene impulsando el desarrollo de nuevas estrategias educativas de cooperación, formación y participación de las familias. De hecho, la Consejería de Educación, a través de la Plataforma Educativa Helvia (www.juntadeandalucia.es/averroes/helvia/sitio/index.cgi?wid_seccion=2&wid_item=24), está facilitando la creación de redes de innovación e investigación, la base andaluza de recursos digitales (BARTIC), un banco de materiales digitales accesible a toda la ciudadanía donde se podrán buscar y descargar juegos, experiencias educativas, contenidos escolares y objetos de aprendizaje, así como espacios virtuales destinados a las comunidades educativas para facilitar la posibilidad a docentes, familias y alumnado de crear sus propias weblogs, foros y bitácoras en los que intercambiar reflexiones, ideas, propuestas y recursos educativos diversos. Dentro de los objetivos de esta plataforma, se incluye la necesidad de promover el compromiso docente por implementar, usar e integrar eficientemente la tecnología en base al trabajo en red y herramientas de trabajo colaborativo como pueden ser las denominadas Web 2.0 se hace más que nunca necesario en una escuela pública que quiere desarrollar acciones educativas interculturales. Asimismo, se plantea como objetivo relevante el facilitar la alfabetización digital de las familias y la promoción de las TIC como herramienta para fomentar la participación escolar.

Por otro lado, según Aubert et altri (2008), en las comunidades de aprendizaje, las familias y otros miembros de la comunidad dejan de ser agentes externos a la escuela para convertirse en agentes activos en la educación de los niños y las niñas dentro del centro escolar. Mediante la participación de toda la comunidad, basada en el aprendizaje dialógico, las comunidades de aprendizaje generan éxito educativo, así como una mejora de la convivencia. Esta participación tiene pleno sentido pedagógico cuando se emplean las TIC como herramientas educativas de cooperación y de interacción cultural. Uno de los proyectos donde se puede observar con nitidez la vinculación y traducción práctica de la interculturalidad a través de las TIC es el proyecto e-Culturas (www.e-culturas.org), proyecto desarrollado por el Grupo IDEO, de la Universidad de Jaén, y que tiene como objetivo fundamental el establecer una plataforma virtual que sirva especialmente al alumnado de Educación Primaria a mejorar su capacidad de intercambio y comunicación cultural con alumnado perteneciente a centros de diversos países latinoamericanos.

Otro proyecto fundamental donde se viene desarrollando con fuerza la incorporación de las TIC en el desarrollo de una educación crítica, inclusiva e intercultural es el Proyecto Includ-ed (http://utopiadream.info/red/tiki-index.php), donde existen espacios virtuales como blogs y foros para el intercambio de documentos y reflexiones socioeducativas. Un aspecto clave de este proyecto tiene que ver con la participación de las familias en la vida escolar y en la toma de decisiones en todo lo que incumbe a la educación de sus hijos e hijas. Una mayor diversidad de interacciones en el centro educativo genera un espacio donde se promueve y potencia el aprendizaje y la mejora de la convivencia, mediante relaciones igualitarias mediadas a partir del diálogo. En ese sentido, la comunidad virtual se une por un objetivo común: una educación de calidad para sus hijos y la promoción del acercamiento de las familias a la escuela, transformando el sentido que se le da a la educación, pasando de una consideración acrítica de apropiación individual del conocimiento, a una valoración colectiva y cooperativa del aprendizaje en comunidad (Flecha, 2010).

En esta misma línea, son ya varios los centros educativos andaluces que vienen desarrollando proyectos educativos específicos para impulsar y generar interculturalidad a través de las redes sociales y plataformas virtuales en dominios libres (http://iesintercultural.wikispaces.com/Grupo_trabajo_IES_Dunas). En este sentido, muchos de estos proyectos educativos parten de la idea de que la comunidad educativa es quien tiene que iniciar el proyecto con el compromiso de todos los agentes de la comunidad educativa. Esto es realmente lo que implica la transformación de una escuela en una comunidad de aprendizaje. No se trata sólo de un proceso de transformación tecnológico o de incorporación acrítica de un nuevo espacio de encuentro cultural, sino que el hecho de participar de un proceso de toma de decisiones es un elemento de formación en educación democrática y comunitaria, tanto para el alumnado como para el profesorado, y, por supuesto, para las familias y el resto de agentes de la comunidad educativa, que supone vivir la escuela y la interculturalidad como una construcción comunitaria participativa (Puigvert et altri, 2006). A continuación exponemos algunos de los objetivos más relevantes para el desarrollo de estrategias prácticas para la generación de interculturalidad a través de TIC:

  • – Potenciar la comunicación con la comunidad educativa y su entorno social: hojas informativas, páginas Web, correo electrónico, en el que se divulgue el centro y su oferta educativa, diferentes informaciones, relación con las AMPAs, e intercambio de información con las familias.
  • – Mantener informada a toda la comunidad educativa de todo lo concerniente a leyes, información educativa y normativa, así como de convocatorias, competencias y demás temas normativos a través de enlaces de las instituciones educativas, así como fundaciones y otras instancias públicas y privadas.
  • – Fomentar actividades de participación virtual de toda la comunidad educativa, a través de la puesta en práctica de un periódico digital, blogs por cursos o niveles educativos, exposición de WebQuests por parte de los docentes, foros y debates a través de la plataforma virtual del centro escolar, planteando encuestas, jornadas virtuales de puertas abiertas.
  • – Incrementar la utilización de las TIC por parte de toda la comunidad educativa, especialmente de las familias, con el fin de promover su participación activa en la elaboración de los documentos pedagógicos del centro, potenciando la wiki y el foro, así como el correo electrónico como medio para aportar recomendaciones y aportaciones comunitarias a la vida educativa del centro escolar, así como para contactar con el profesorado.

Conclusiones

Proyecto Includ-ed (http://utopiadream.info/red/tiki-index.php).Ante la realidad social y cultural de la Sociedad del Conocimiento, son necesarias actuaciones creativas e innovadoras, ya que el uso de las Tecnologías de la Información y la Comunicación (TIC) está generando profundos cambios, y los avances son tan rápidos para poder ir al mismo ritmo, que también crean incertidumbre e inseguridad en los ciudadanos que no dominan estas tecnologías. En este sentido, la creación de las escuelas de aprendizaje puede aportar une espacio de encuentro y de apoyo para compartir experiencias, aspiraciones, sueños y esperanzas que lleven a propuestas educativas acordes con las necesidades formativas que requieren los menores de hoy para poder vivir en la sociedad futura, en la que no sólo será necesario tener competencias tecnológicas, sino también competencias afectivas y emocionales para poder convivir en un mundo plural e incierto.

Grupo trabajo IES Dunas (http://iesintercultural.wikispaces.com/Grupo_trabajo_IES_Dunas).El impacto potencial de la educación intercultural planteada en términos de comunidades virtuales de aprendizaje es enorme, pero se puede ver obstaculizada por la escasa cultura tecnológica en muchas familias, tanto autóctonas como inmigrantes, así como por la falta de recursos tecnológicos que pueden limitar la participación a través de las TIC. En este punto, consideramos que el empleo de equipos informáticos de bajo coste así como el uso de programas con licencias Creative Commons pueden proporcionar las herramientas necesarias para superar estos condicionantes, impulsando la apertura de los recursos educativos y participativos de modo que no sólo sean accesibles para alumnado, profesorado y familias del centro educativo, sino que éstos puedan adaptar, modificar y transformar para crear nuevos materiales didácticos para la promoción de la interculturalidad en entornos virtuales de aprendizaje abiertos al mundo y a toda la comunidad social.

Bibliografía

IV Congreso EducaredAUBERT, A. el altri (2008). “Aprendizaje dialógico en la Sociedad de la Información”. Barcelona: Hipatia.

BANKS, J.A. (2005). “Democracy and diversity: Principles and concepts for educating citizens in a global age”. Seattle: Center for Multicultural Education.

BOLÍVAR, A. (2006). “Familia y escuela: dos mundos llamados a trabajar en común”. En Revista de Educación, nº 339, pp. 119-146.

CASANOVAS, M.C. et altri (2005). “Las TIC en la formación del profesorado. La perspectiva de las didácticas especificas”. Lleida: Universitat de Lleida.

DÍAZ-AGUADO, M.J. (2004). “Educación intercultural y cooperación. Una nueva interacción educativa para un mundo que también es diferente”. En Educatio Siglo XXI, nº 22, pp. 59-89.

DÍAZ-AGUADO, M.J. (2005). “Porqué se produce la violencia y cómo prevenirla”. En Revista Iberoamericana de Educación, nº 37, pp. 11-47.

ESSOMBA, M. (2008). “La gestión de la diversidad cultural en la escuela: 10 ideas clave”. Barcelona: Graó.

FLECHA, R. (2010). “Prácticas educativas que fomentan la inclusión. Conclusiones del Proyecto Includ-ed”. Actas “Simposio Diversidad Cultural y Escuela: El desarrollo de la competencia intercultural”. Badajoz: Universidad de Extremadura.

FLECHA, R. y PUIGVERT, L. (2010). “Las comunidades de aprendizaje. Una apuesta por la igualdad”. Disponible en: www.comunidadesdeaprendizaje.net/pdf/flecha_puigvert_02. pdf (última consulta: 17/01/11).

GALLIANI, L. (2008). “Tecnología, Aprendizaje, Interculturalidad. Paradigmas pedagógicos de la transición”. En Profesorado. Revista de Currículum y Formación del Profesorado, nº 12 (3), pp. 1-33.

HERNÁNDEZ, M.; SOLANO, I. y SÁNCHEZ, E. (2007). “Comunidad educativa, familia, escuela”. Actas “IV Congreso Internacional de Educared”. Disponible en: www. educared.net/congresoiv/comu_08.html (última consulta: 20/01/11).

JORDAN. J.A. y CASTELLA, E. (2001). “La educación intercultural, una respuesta a tiempo”. Barcelona: Universitat Oberta de Catalunya.

LÉVY, P. (2007). “Cibercultura. La cultura de la sociedad digital”. Barcelona: Editorial Antrophos.

LUQUE, C.; OLMOS, D. y NAVARRO, T. (2009). “Las Tic, enlace entre la familia y la escuela de educación infantil”. En Revista Digital Práctica docente, nº 15 (Julio/Sept), pp. 1-17.

MUSITU, G. et altri (2007). “Estilos de comunicación familiar, actitud hacia la autoridad institucional y conducta violenta del adolescente en la escuela”. En Psicothema, nº 19, pp. 108-113.

O’REILLY, T. (2005) “What Is Web 2.0. Design Patterns and Business Models for the Next Generation of Software”. Disponible en: http://oreilly.com/web2/archive/what-is-web-20.html (última consulta: 15/12/10).

PUIGVERT, L. et altri (2006). “Teorías y Sociedades Dialógicas. Nuevas transferencias ciencia sociedad en la era del conocimiento”. Madrid: Ministerio de Ciencia y Tecnología.

RODRIGO, M. (1999). “Comunicación intercultural”. Barcelona: Anthropos.

SÁENZ, A. (2007). “Educación y Cultura en la Sociedad de la Información”. En Revista Electrónica Teoría de la Educación y Sociedad del Conocimiento. Disponible en: http://campus.usal.es/~teoriaeducacion/rev_numero_08_02/n8_02_saenzcastillo.pdf (última consulta: 17/01/11).

TRENCHS, M. (2001). “Nuevas tecnologías para el autoaprendizaje y la enseñanza de lenguas”. Lleida: Milenio.

O'reillyVALLEJO, A. (2009). “Estrategia, metodología y tecnología en el aula multicultural”. En TERRÓN, M. “Diversidad cultural y atención socioeducativa: experiencias innovadoras”. Sevilla: Universidad Pablo de Olavide y Fundación SM.

VALLS, R. et altri (2002). “Comunidades de aprendizaje. Transformar la educación”. Barcelona: Graó.

ZWIEREWICZ, M. y PANTOJA, A. (2004). “Diversidad e identidad en ambientes virtuales de aprendizaje”. En Actas “XIII Congreso Nacional y II Iberoamericano de Pedagogía La educación en contextos multiculturales: diversidad e identidad”. Edición en formato CD-Rom.

Sobre los autores:

Mª Carmen Aguilar RamosMª Carmen Aguilar Ramos es licenciada en Psicología, diplomada en Educación, en Enfermería y estudios especializados en CCEE Pedagogía de la Familia por la Universidad de Mons (Bélgica) y Doctora en Pedagogía. Trabaja en temas de educación familiar, relación familia-escuela y nuevas tecnologías. En la actualidad es profesora Titular de Didáctica y Organización Escolar en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga.
Juan J. Leiva OlivenciaJuan J. Leiva Olivencia es Licenciado en Pedagogía y Doctor en Psicopedagogía por la Universidad de Málaga, Máster European Counsellor for Multicultural Affairs por el Stage College of Teacher Education de Linz (Austria). Es especialista en temas de convivencia, interculturalidad y diversidad cultural. En la actualidad, es Profesor Doctor de Didáctica y Organización Escolar en la Facultad de Ciencias de la Educación de la Universidad de Málaga.

Deja una respuesta

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.

Top
Ir a la barra de herramientas