El FabLearn School, la próxima educación

Un FabLab es un taller digital low-cost equipado con cortadoras láser, enrutadores, impresoras y escáneres 3D, fresadora 3D y herramientas de programación. Pese a que sus usuarios mayoritarios son pequeños negocios, inventores locales y emprendedores, los FabLabs tienen un gran potencial educativo.

En 2008, Paulo Blikstein creó una iniciativa llamada FabLab@School (actualmente conocido como FabLearn Labs) y diseñó el primer laboratorio de fabricación digital en una facultad de educación de la Universidad de Stanford. Es una red mundial de laboratorios de fabricación digital educativos que ponen la tecnología de vanguardia para el diseño y la construcción, como las impresoras 3D, los cortadores láser y la robótica, en manos de los estudiantes de educación media y secundaria.

Este proyecto consiste en integrar totalmente el FabLab en el currículum escolar, es decir, unir transversalmente las materias escolares para así crear conocimientos más adaptados a la realidad. Para llevarlo a cabo, los científicos que han creado esta idea han elaborado un programa de preparación para los profesores que ha sido cuidadosamente diseñado, actualizado y adaptado en diferentes países y culturas.

También han diseñado decenas de actividades para los alumnos, junto con las guías de profesor correspondientes, que permiten a los estudiantes participar en la investigación científica de vanguardia y en proyectos de ingeniería. El objetivo de estas actividades es involucrar a los niños en proyectos reales, con los que experimentan, asumen riesgos y juegan con sus propias ideas.

El modelo de FabLearn Labs se basa en preguntas abiertas sin una respuesta correcta, así los estudiantes deben crear su propio camino hasta conseguir sus respuestas. Es un entorno de investigación y de creación donde los alumnos integran los conocimientos con sus intereses personales y la vida cotidiana. Con esta idea, el laboratorio es un lugar para la imaginación, la invención, el descubrimiento y el compartir, y sobre todo para el aprendizaje interdisciplinar.

El Liceu Politècnic de Rubí, un caso cercano

Actualmente existen ocho instalaciones de FabLearn Labs en diferentes ciudades del mundo (Stanford, Moscú, Bangkok, Melbourne, Guadalajara, etc.) y algunos proyectos más previstos. El primer caso en Europa fue el que se instaló en el Liceu Politècnic de Rubí, el cual tiene una vinculación continua con el Massachussets Institut of Tecnology (MIT), la sede del proyecto de investigación, así como todos los centros que usan esta metodología de aprendizaje.

El Liceu Politècnic ha integrado el FabLab (Politècnic Lab) en el currículum de secundaria a través de la secuencia histórica de la ciudad de Barcelona. En el primer curso de la ESO se trabaja la época romana; en el segundo, la Barcelona medieval; en tercero, la etapa modernista de Gaudí y en cuarto, la actualidad, con la temática de “Barcelona, Smart city”. De esta manera, las diferentes asignaturas (ciencias, arte, matemáticas, lengua, historia, etc.) se trabajan transversalmente a través de una temática común.

Además, se ha creado una comunidad educativa no sólo entre alumnos, docentes y el Politècnic Lab, sino también incluyendo familias, empresas, instituciones, la Universidad de Stanford, otras áreas del colegio y otros colaboradores. Se organizan talleres, clases extraescolares y campus de robótica y de electrónica, en el cual los alumnos pueden utilizar estos laboratorios fuera de su currículum escolar.

Los profesionales del centro aseguran que los resultados académicos han mejorado notoriamente desde la implantación de este método y que muchos de los alumnos que presentaban dificultades de aprendizaje en las clases convencionales han demostrado una progresión en cuanto a predisposición, implicación y resultados.

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